Estar a Dieta… Es mejor callarse


¡Ni se te ocurra decir que estás a dieta!

Intentar perder unos kilos por recomendación médica o simplemente porque llega el verano y a uno le sale la vena coqueta resulta, sin embargo es una auténtica odisea. La mayoría de la gente no te ayuda, sino que se adjudica un papel que no le corresponde. «Nadie necesita un solo Pepito Grillo del Mal «.

  1. La agente de policía. Puede ser cualquiera, tu pareja, tu madre. Se identifican por frases del tipo «¡pero te vas a comer todo eso! Así no vas a adelgazar». Torpedo directo contra el autocontrol. «Te entran las dudas, comes un poco, te quedas con hambre y comienza el picoteo», advierte la especialista.
  2. Tu asesora personal. Es la persona que te da los consejos que le sirven para manejarse dos kilos arriba o abajo. «¡Luego no cenas y ya está!». «Pero si buscas bajar más, no es lo mismo».
  3. La cuidadora. Es esa otra persona que «con toda su buena intención» salta en medio de una reunión y en voz bien alta aquello de «¡no le sirvas vino que está a dieta. ¿Habrá fruta de postre para ella? ¡Mirad cómo se le nota lo que va adelgazando…». ¡Más maja la cuidadora!

Bibliografia y Enlaces